Yo era un animal muy
tranquilo, solo cazaba cuando necesitaba mi comida, no era como los demás que
mataban únicamente por diversión. Un día caminando me enterré algo en la garra,
un pedazo de madera que no era capaz de quitarme, sin embargo no me podía
quedar quieto y seguí caminando así, con mi patita herida durante mucho tiempo.
En un bosque por el que
andaba encontré un camino que me llevó a un prado muy especial, lleno de lindos
colores y donde podía correr, pero mi garrita no me dejaba. De la nada,
apareció una joven con unos terneritos, ella muy asustada me los tiraba para
que no me la fuera a comer, pero con ese dolor ni ganas de comer tenía. Yo
intentaba mostrarle mi garrita para que me ayudara pero ella no entendía.
Después de unos minutos no
sé cómo lo logró pero me comprendió, y con un objeto puntiagudo que fue
enterrando hasta adentrarse en lo más profundo del tumor que ya se me había
formado, me sacó la espina. Sintiéndome aliviado no vi otra manera de
agradecerle que lamiendo su mano, y sentándome a su lado.
Ya luego de sentir bien mi garrita, salí de ese lugar.
Ya luego de sentir bien mi garrita, salí de ese lugar.
Pasados muchos años, una
cazadora me agarró y me llevó a una jaula probablemente para venderme o esas
cosas extrañas que les gusta a los humanos. Para mi satisfacción la ley cayó
sobre ella y la condenaron de la peor manera, a morir en la jaula de los leones
por encarcelar animales salvajes.
Cuando la dejaron en la jaula de los leones y
abrieron las puertas, salí corriendo por mi venganza, pero para sorpresa mía,
cuando me acercaba cada vez más, me di cuenta que era ella, la joven que me
ayudó una vez.
Para agradecerle, me puse
delante de ella y la defendí de los demás leones en cuanto pude hasta lograr
derrotarlos. Después de esto me senté a su lado a lamerle la mano y ella me
acarició de nuevo.
Gracias a esto nos dejaron libres a los dos.
Gracias a esto nos dejaron libres a los dos.
Ninguna persona debe ser
ingrata con las ayudas que recibe, en cambio debe estar agradecida y pagar cuando se le presente la oportunidad.